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Pergamino

Se celebró el Día de la Ingeniería Argentina

Martín Torres padre y Martín Torres hijo, comparten la pasión por su profesión.  (LA OPINION) Martín Torres padre y Martín Torres hijo, comparten la pasión por su profesión. (LA OPINION)

La fecha se instauró en homenaje a Luis Huergo, quien fuera el primero en recibirse y se caracterizó por ser  el mayor exponente de la profesión en nuestro país. En este día LA OPINION destaca la historia de vida de los Torres, padre e hijo, ambos ingenieros.


El 6 de junio de 1870 egresó del Departamento de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires el primer Ingeniero Civil de nuestro país: Don Luis Augusto Huergo, lo acompañaron en esa primera promoción otros once egresados. Es por ello que se ha establecido a esa fecha como el Día de la Ingeniería.
Ingeniería es la profesión en la que el conocimiento de las ciencias matemáticas y naturales adquiridas mediante el estudio, la experiencia y la práctica, se emplea con buen juicio a fin de desarrollar modos en que se puedan utilizar, de manera óptima los materiales y las fuerzas de la naturaleza en beneficio de la humanidad, en el contexto de restricciones éticas, físicas, económicas, ambientales, humanas, políticas, legales y culturales.
Son los ingenieros, de gran capacidad técnica, los responsables del ascendente y continuado progreso del país, lográndose con la combinación de especialidades que dominan todo el espectro de la ciencia y la técnica. Ejemplos a diario son: la red de caminos, de obras sanitarias, las represas, los puertos, los aeropuertos, centrales nucleares y térmicas, redes de gas, plantas industriales, planta de almacenaje de nuestra riqueza genuina: los granos, y todas las obras que enriquecen y desarrollan una nación.

Reconocimiento
Haciendo honor a la efemérides, LA OPINION quiso hacer conocer la labor de Martín Torres y su hijo también llamado Martín Torres. Ambos comparten más que el nombre y el apellido, son apasionados de la ingeniería y por eso el Diario cuenta su historia en la siguiente nota.
Martín Torres padre tiene 58 años y su hijo 27. El primero es ingeniero hidráulico y también civil, recibido en la Universidad Nacional de La Plata mientras que el joven es ingeniero civil recibido en la Universidad Nacional de Rosario.

Hidráulica
Martín Torres padre contó cómo fue que decidió ser ingeniero y aclara que fue circunstancial el haber optado por esta carrera ya que quería estudiar oceanografía, siguiendo los pasos de Jacques Costeau, oceanógrafo francés que tenía un submarino y hacía exploraciones en los mares del mundo. Esas investigaciones eran documentales que luego se transmitían por televisión. “Esto fue lo que me motivó a estudiar oceanografía. Por ello me inscribí Instituto Tecnológico de Buenos Aires. Había que hacer un examen ingreso sobre matemáticas, física, química. Aprobé el examen pero no me dio el puntaje para ingresar. Era febrero avanzado y como no quería perder el año me tomé el Roca y llegué hasta La Plata, una ciudad amigable. En la Facultad me recibieron con un mate cocido y me inscribí en ingeniería química. Después de haber traspasado el primer año me anoté en ingeniería hidráulica que era lo más parecido a la oceanografía”, relató Martín.
Las carreras de la ingeniería son extensas por lo general. Martín tardó nueve años en graduarse ya que acompañó el estudio “con aventuras, política universitaria, con los bochazos propios de la carrera. Tenía 27 años cuando me recibí”.

Experiencia laboral
Recuerda que su primer trabajo fuer la docencia, donde hizo suplencias de las carreras exactas como química, física y matemáticas en Carmen de Areco que fue donde nació.
“Un día llegó a Carmen de Areco Alieto Guadagni, que fue ministro de Economía y Obras Públicas y también secretario de Recursos Hídricos, fui a hablar con él y a la semana comencé a trabajar en Dirección de Hidráulica de la provincia de Buenos Aires”.

En el interior
En sus ideales siempre estuvo las ganas de trabajar en el interior por lo que Martín pidió el traslado y fue así que llegó a Pergamino hace casi 30 años, cuando su hijo mayor contaba con pocos meses de vida. “Me desempeñé hasta 2005 como agente de la Dirección provincial de Hidráulica lo que me permitió conocer mucho la zona ya que es un organismo que analiza todas las cuencas de los ríos y arroyos que vuelcan sus aguas en el Paraná. Ahora me dedico a la actividad privada”.
Es importante aclarar que la hidráulica o la ingeniería en recursos hídricos, hace hincapié en el manejo del agua en todas sus formas, del agua de captación, subterránea, superficial, escurrimientos, y también el agua que necesita ser depurada, por ejemplo el agua en las industrias tiene una degradación y hay que depurarla para volverla al ambiente.

La historia de junior
Martín hijo mamó desde pequeño su pasión por las ciencias exactas. Esto sumado a su interés por la construcción lo llevó a elegir la carrera de ingeniería civil. A diferencia de su padre, estudió en Rosario, donde se recibió a los 27 años, la misma edad que su progenitor.
Contando cómo fue su experiencia de estudio, teniendo un padre ingeniero, Martín aclaró que “en todo momento me ayudó, sobre todo en lo que no entendía. Las cuestiones ligadas con Hidráulica eran motivo de charlas entre nosotros”.
En los últimos años de la carrera, Martín realizó una pasantía en Obras Públicas e Hidráulica del Municipio de Rosario. Allí fue uno de los que llevó adelante un proceso innovador: “Volcábamos los datos del área en un software a través del que se pueden analizar las cuencas, emisarios y conductos que hay en Rosario”.
Por estos días Martin trabaja en Metalsol, una firma que hace estructuras metálicas. “Allí desarrollo la parte técnica, hago cálculos y análisis, me dan libertad para trabajar en cuanto a la proyección”.