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Se conmemorará el Día del Obrero de la Construcción, o simplemente el albañil

El obrero de la construcción el términos genéricos es el albañil que trabaja como empleado o por su cuenta. (INTERNET) El obrero de la construcción el términos genéricos es el albañil que trabaja como empleado o por su cuenta. (INTERNET)

Obras grandes o pequeñas, privadas o públicas: autopistas, escuelas, refacciones de calles, viviendas y un sinfín de construcciones, tienen un común denominador que son las personas que las realizan.


Como cada 22 de abril se celebrará este lunes el Día del Obrero de la Construcción, uno de los sectores caracterizados por su activismo en la economía. Entre las diversas fechas que se celebran en el calendario argentino, existe una que recuerda al noble albañil, y en su figura se homenajea a todos los trabajadores que hacen posible que esta actividad se convierta en uno de los pilares del crecimiento y desarrollo de nuestro país. Los trabajadores del rubro son una pieza clave en ese sentido ya que cada obra que llevan adelante apunta a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

Obras grandes o pequeñas, privadas o públicas: autopistas, escuelas, refacciones de calles, viviendas y un sinfín de construcciones, tienen un común denominador que son las personas que las realizan. En este día se evoca la figura de los obreros de la construcción y junto a ella se resalta el trabajo contrarreloj que los trabajadores hacen en cada obra. Recapitulando sobre los motivos por los que cada 22 de abril se celebra el Día del Empleado de la Construcción, se instituyó con el propósito de que los obreros del sector tengan una jornada para festejar ya que así se dispuso en el estatuto del gremio. No es extraño encontrar personas que levantan un muro, que preparan un mortero, o que conducen una máquina para nivelar el terreno y dar por finalizada su labor. Las obras continúan y quienes las ejecutan siguen adelante con su trabajo más allá de la inclemencia del tiempo. Pero este lunes se detienen por un momento y conmemoran una fecha que tienen merecida.

La construcción es llamada “madre de industrias” porque no sólo requiere un uso intensivo de mano de obra, sino que, a diferencia de muchas otras ramas, emplea trabajo manual y artesanal no calificado. Además, la construcción pone en marcha todo tipo de industria, desde la madera a la minería, desde la química a la metalúrgica.

En el Convenio Colectivo de Trabajo 151/75 quedó instituido el 22 de abril como Día del Trabajador de la Construcción. El texto del artículo 10 del citado convenio reza: “Habiéndose dispuesto el 22 de abril de cada año se celebre el Día del Empleado de la Construcción, con el propósito de que los Trabajadores del Gremio puedan festejarlo, los empleadores abonarán a cada empleado/a 1/25 de su respectiva remuneración mensual en carácter de adicional, aún cuando ese día recayere en día no laborable”.

Concepto de albañil

El obrero de la construcción el términos genéricos es el albañil. La procedencia etimológica de la palabra albañil es árabe. Viene al-bannā, que significa “el constructor”. En efecto, designamos como albañil a aquella persona que posee el oficio de construir y reparar inmuebles, destinados a la vivienda, al comercio o a la actividad industrial. Para ser albañil se necesita conocer de preparado de mezclas para levantar paredes o colocar pisos, saber la resistencia y confiabilidad de los materiales y cuáles sirven para sus distintas aplicaciones, tener fuerza suficiente pues es una actividad que requiere de mucho esfuerzo físico (es por eso que hay pocas albañiles del sexo femenino) y a pesar de haber progresado la tecnología tiene mucho de artesanal; ser prolijo y tener idea de cálculos y proporciones, además de un carácter amable para tratar bien y satisfacer a la clientela.
Pueden trabajar de modo independiente, o bajo las órdenes de un arquitecto o maestro mayor de obras si se trata de ejecuciones importantes. Ejemplos: “Llamé a un pintor para pintar mi casa, pero me dijo que primero debía reparar las grietas con un albañil” o “Necesito conseguir un albañil para levantar un cerco que divida mi patio del vecino”.

La albañilería comenzó a ser una ocupación importante desde que el hombre se hizo sedentario y armó sus primeras viviendas, al principio muy rudimentarias, y fabricadas por los propios moradores, pero luego se perfeccionaron con técnicas específicas que quedaron a cargo de quienes sabían de ellas, los que comenzaron a cobrar por hacer las casas y/o repararlas. En la Edad Media este oficio como tantos otros se agrupó en gremios, organizándose los talleres bajo la dirección de un maestro albañil, manteniendo en secreto algunos detalles del oficio.

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