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Pergamino

Se cumplen 36 años del hundimiento del Crucero ARA General Belgrano

El ARA General Belgrano tenía 185 metros de eslora y al momento del hundimiento llevaba 1.094 tripulantes.  (CENTRO DE EXCOMBATIENTES) El ARA General Belgrano tenía 185 metros de eslora y al momento del hundimiento llevaba 1.094 tripulantes. (CENTRO DE EXCOMBATIENTES)

Fue el golpe más duro que padecieron las fuerzas argentinas en la Guerra de Malvinas. Exactamente 323 compatriotas murieron en las aguas del Atlántico Sur como consecuencia de los torpedos lanzados por el submarino británico Conqueror. Allí murió el pergaminense Eduardo Tomás Silva y sobrevivieron Luis Parra, Pedro Acosta y Luis Fontana.


El crucero General Belgrano era poseedor de una heroica historia. Había integrado la flota norteamericana cuando se lo conocía con el nombre "Phoenix". Estuvo presente en el ataque japonés a Pearl Harbor de 1941, del cual salió ileso, y participó en la Segunda Guerra mundial. Argentina lo compró en 1951 y le asignó el nombre "17 de Octubre". Después de la caída de Perón, se le cambió el nombre por "General Belgrano", en alusión a uno de los jefes de la Revolución de Mayo de 1810.
En la madrugada del 2 de mayo de 1982, el entonces presidente del Perú Fernando Belaúnde Terry, uno de los mediadores para poner fin a la Guerra de Malvinas, comunicaba telefónicamente al presidente de facto Leopoldo Galtieri que había tratado nuevas propuestas de paz con Alexander Haig (mediador por Gran Bretaña). Luego de hacer algunas correcciones, el presidente argentino comunicó a Belaúnde Terry que su propuesta de paz, en principio, era aceptable.
El progreso era tan grande que, convencido de que se había logrado la paz, el presidente del Perú, esa tarde, sostuvo una conferencia de prensa televisada en Lima, en la cual anunció que la paz era inminente y aseguró que al acuerdo solo le faltaba la ratificación del Comité Militar en Buenos Aires, formalidad que concluiría esa misma noche.
En el mismo momento en que se llevaba a cabo la conferencia, el submarino nuclear británico Conqueror torpedeó al crucero argentino General Belgrano, que navegaba fuera de la zona de exclusión fijada unilateralmente por el Reino Unido y que contaba con una tripulación de 1.094 hombres.
Fue el golpe más duro que padecieron las fuerzas argentinas. 323 argentinos murieron en esas frías aguas del Atlántico Sur como consecuencia de los torpedos lanzados por el submarino británico.
Una inolvidable tragedia que sepultó la propuesta de paz del presidente peruano y que constituye para muchos analistas internacionales un verdadero crimen de guerra.
Este acto le quitó el corazón a la Armada Argentina, dejó en coma a las fuerzas militares en su conjunto y produjo el naufragio de la paz. Pero esto no logró diluir ni ocultar las responsabilidades de quienes impulsaron y ejecutaron esta acción aborrecible.
Mientras tanto, en el océano comenzaba una nueva batalla para los sobrevivientes. El capitán de navío Pedro Luis Galazzi, su segundo comandante en la última misión recuerda: “Todos los días de mi vida recuerdo esas caras mirando al buque, y despidiéndose”.
El clima era otro calvario: nubarrones que ocultaban el cielo y vientos fortísimos que encrespaban el mar. El peor escenario para el rescate de los sobrevivientes: los 62 botes -el crucero llevaba 72, pero una decena era de reserva- parecían más pequeños y más frágiles, mientras el Belgrano se hundía ya sin remedio. Los botes salvavidas estaban atados, pero era urgente cortar los cabos para evitar que uno, al hundirse, arrastrara a los otros. Algunos marineros llegan a los botes cargando un compañero herido sobre sus espaldas. La rápida huida impidió que muchos alcanzaran los botes con ropa de abrigo. El frío era atroz. Varios murieron congelados sobre el techo de los botes. Arriba se agotaba la morfina para calmar a los quemados. A las cinco en punto, todo terminó: el mar lo devoró. Un viejo guerrero de 185 metros de largo encontró su tumba 44 años después de su nacimiento. Y con él, los marineros argentinos que no pudieron escapar de la trampa.

Centro de Excombatientes
En este día, desde el Centro de Excombatientes Malvinas Pergamino recuerdan a Eduardo Tomás Silva, uno de sus tripulantes que dio la vida por la recuperación de las Islas Malvinas y a sus familiares, a quienes acompañan en esta larga lucha por tratar de fortalecer la memoria y brindar homenaje a los héroes de nuestra ciudad. También agradecen la posibilidad de tener entre nosotros a los tres pergaminenses sobrevivientes: Luis Parra, Pedro Acosta y Luis Fontana con quienes se seguirá trabajando para que el hundimiento del Crucero ARA General Belgrano y sus consecuencias, sean conocidos por las nuevas generaciones y para que el esfuerzo hecho por estos hombres mantenga vigencia y no pase al olvido.

Homenaje
Por iniciativa del Centro de Excombatientes, la Bandera Argentina y la antorcha encendida iluminarán el Monumento a Malvinas y a los héroes caídos en recuerdo de Eduardo Tomás Silva. En la sede de la Terminal de Omnibus, de 9:00 a 11:00, los excombatientes estarán entregando al público una reseña del héroe pergaminense.