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Pergamino

Se realizó en Pergamino una jornada sobre el rol del abogado del niño

Los expertos que presidieron el encuentro preparatorio al II Congreso Nacional de Abogado del Niño. (LA OPINION) Los expertos que presidieron el encuentro preparatorio al II Congreso Nacional de Abogado del Niño. (LA OPINION)

Tuvo lugar en el Colegio de Abogados. El encuentro fue preparatorio de lo que será el II Congreso Nacional de Abogado del Niño, que tendrá lugar el 12 de octubre en la Ciudad de Buenos Aires. Expertos en la materia explicaron sobre esta nueva figura que incorporó el Código Civil y Comercial.


El jueves se desarrolló en nuestra ciudad una importante jornada preparatoria sobre el rol del abogado del niño, una nueva figura que se incorporó con la modificación del Código Civil y Comercial.
Cuatro fueron los paneles en los que prestigiosos expertos disertaron, entre ellos el doctor Néstor Solari, la doctora Noelia Cortinas y el doctor Claudio Belluscio.
La actividad estuvo organizada por el Colegio de Abogados de Pergamino.
La directora del Instituto de Familia, Niñez y Adolescencia de la institución, Guillermina Zanocco, precisó que se trato de “una jornada preparatoria del II Congreso Nacional de Abogado del Niño que tendrá lugar el 12 de octubre en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires”.
Explicando sobre el rol del abogado del niño, el doctor Néstor Solari indicó que la figura del abogado del niño implica la inclusión en el proceso judicial del niño. La modificación en el Código responde a que, no obstante su condición de menor de edad, sea parte en el proceso y tenga una defensa técnica individual como cualquier otra persona, en la idea de que no es el niño un objeto de tutela sino un sujeto de derecho. “Se agrega en el proceso la condición de parte y por lo tanto el niño puede tener patrocinio y coincidir o no con los intereses de sus representantes legales (sus progenitores)”, explicó Solari.
Esto constituye un cambio sustancial habida cuenta que el proceso judicial está manejado con una idea que viene del Código Civil de Vélez Sarsfield, según el cual el sistema judicial argentino contempló siempre la figura de asesor de menores. “Pero el asesor defiende un interés social mientras que el abogado defiende un interés individual”, diferenció el profesional.

El debate de la edad
Consultados sobre a qué edad el niño puede contar con esa asistencia, los especialistas en el tema reconocieron que la edad es uno de los temas que más se debate, por cuanto la norma no refiere a una edad determinada, aunque validan el hecho de que el niño, al ser sujeto de derecho, debe ser reconocido como parte independientemente de su edad. “El Código relaciona la figura del abogado del niño con un problema de capacidad y entonces según tenga capacidad puede tener el derecho de elegir o no cuando en realidad es un derecho constitucional del debido proceso y la defensa en juicio” y señalaron que “una persona de tres años tiene el derecho constitucional de tener un abogado, obviamente que no puede elegirlo y la discusión será quién lo elije pero la idea es que ese derecho no se pierda”.
No obstante estas disquisiciones, reconocen que en la práctica “hoy se sigue implementando el sistema viejo en el sentido de que tiene derecho a tener un abogado el niño cuando lo pueda elegir por lo que, con este criterio, hasta los 12 ó 13 años el niño no tiene derecho a tener un abogado”. Para los especializas lo que es imperante es “independizar la cuestión de la capacidad del sujeto con un derecho que tiene que ver con la titularidad no con el ejercicio”.

Ser oído
Más allá que las modificaciones al código cambian la consideración del niño en los procesos, los expertos admiten que en la práctica aún impera el criterio viejo, “se confunde el derecho a ser oído con la asistencia técnica y hay muchas resoluciones judiciales que indican que ya no se necesita un abogado porque el niño fue escuchado”. No obstante ello, sostienen que el rol del profesional es insustituible: “Ser un abogado es mucho más que llevar a un niño a ser escuchado porque el patrocinio letrado se trata de aportar la prueba, controlar la prueba, recurrir una decisión judicial, tiene que ver con todos los actos procesales que involucran a esa persona”.
En este sentido y considerando que rige aún “la vieja estructura, tutelar”, la doctora Noelia Cortinas afirmó que “hay que hacer un cambio cultural, a partir del debate y del intercambio de experiencias porque la figura del abogado del niño es nueva y hay que saber incorporarla. Hay que sacarnos los prejuicios sobre los menores y entender que el niño, en un proceso judicial, puede participar como parte”.

Poca información
A la dificultad que reviste el incorporar culturalmente la nueva figura se suma la poca información que existe al respecto. A modo de ejemplo el doctor Belluscio indicó que “en las escuelas se les enseñan a los niños sobre sus derechos pero no se les informa sobre la posibilidad de que sean representados por un abogado que defienda sus intereses personales e individuales. La desinformación que existe hace que si el niño desconoce que puede tener un abogado mucho menos va a plantear un derecho”

Designación
Sobre quién le asigna el abogado al niño, los abogados especializados en la temática comentaron que en la provincia de Buenos Aires hay un registro, que depende del Colegio de Abogados de la Provincia de Buenos Aires (Colproba) que es la autoridad de aplicación.
“Cada Colegio de Abogados tiene su registro, para estar incluido en el mismo se requiere cierta especialización en la defensa de los niños. Por eso en nuestra ciudad hemos realizado varios cursos”, explicaron.
Considerando ese registro, los abogados son elegidos por sorteo. “El abogado lo puede solicitar un juez, una entidad, o que la persona afectada que asista al Colegio de Abogados requiriendo de un abogado. En ese mismo momento se cargan los datos en un sistema que depende del Colproba y es este organismo el que designa dos abogados, uno principal y uno suplente”, explicaron.
-¿Hasta dónde puede llegar el abogado del niño en caso de ser éste víctima de delito?
- Se han registrado múltiples casos de menores que fueron víctimas de abuso sexual infantil y cuyo problema radica en que el grupo familiar consiente ese delito por eso muchos casos emergen cuando las víctimas son mayores de edad ya que si la madre cómplice del abuso, por ejemplo, no pone en marcha el mecanismo judicial el niño queda atrapado por eso es fundamental la figura del abogado del niño.