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Pergamino

Semana del Prematuro, la importancia de dar continuidad a los controles de los niños

En el Hospital San José se registran entre 1.000 y 1.200 partos por año, de los cuales entre el 8 y el 9 por ciento son bebés prematuros. (BLOG) En el Hospital San José se registran entre 1.000 y 1.200 partos por año, de los cuales entre el 8 y el 9 por ciento son bebés prematuros. (BLOG)

Este sábado se celebró en todo el mundo el Día del Prematuro. En Pergamino se desarrolló el taller anual que tuvo lugar en el Servicio de Rehabilitación del Hospital San José y en un trabajo mancomunado con el Servicio de Neonatología del nosocomio. Las profesionales dieron cuenta de lo fundamental que se torna el controlar a estos niños para su óptimo desarrollo.


Este sábado, como en cada 17 de noviembre, se celebró el Día Mundial del Niño Prematuro, una jornada en la que, con actos y actividades, se llama la atención sobre un tema que preocupa a muchos papás y ocupa a los profesionales. En el marco de la Semana del Prematuro, el Servicio de Rehabilitación y el de Neonatología del Hospital San José desarrollaron el viernes un taller para padres y niños que nacieron de manera prematura. En los mismos, las profesionales del equipo efectúan controles sobre los niños y dialoga con los progenitores sobre el desarrollo de los más pequeños. Amén de estas jornadas particulares, en una labor mancomunada, los profesionales del Hospital y del Servicio de Rehabilitación efectúan seguimientos a los casos de niños prematuros, derivados por el nosocomio.

En Pergamino

Explicando el trabajo que se desarrolla, Yolanda Martínez, jefa del Servicio de Neonatología del Hospital San José contó que “una vez por año, en noviembre, se celebra la Semana del Prematuro en el que el Ministerio de Salud y Unicef priorizan determinados derechos para los bebes prematuros, y así cada año, se profundiza en uno de esos derechos”. En este marco indicó que “el Servicio de Rehabilitación y Consultorio de Seguimiento de Alto Riesgo (Que hace el seguimiento a los bebés prematuros) hemos enfocado las actividades en lo concerniente al desarrollo neurológico del bebé”.

En números

Sobre la cantidad de niños prematuros que se registran en el Hospital, Martínez afirmó que “tenemos una mayor sobrevida de niños prematuros”, y en números señaló que “en el Hospital San José registramos entre 1.000 y 1.200 partos por año, de ese número entre el 8 y el 9 por ciento son bebé prematuros, consecuencia de embarazos adolescentes pero también por patologías como diabetes, hipertensión, infecciones, amenazas de partos prematuros. A los que nacen en el Hospital se suman los de toda la zona por lo que tenemos una alta internación de prematuros. Por suerte hay una mayor sobrevida de niños pequeños pero esto significa que el posterior control (desde que nace hasta aproximadamente los seis años) se ha incrementado también”.

Las profesionales del Servicio de Neonatología y del Servicio de Rehabilitación del nosocomio local. (LA OPINION)

Mejores equipamientos

Los avances en los equipamientos tecnológicos es también crucial para el tratamiento impartido en los bebes prematuros. En este sentido, Yolanda explicó que “contamos con aparatología dotada de mayor tecnología para trabajar con los bebés prematuros. Se han mejorado las luces del servicio, rige el silencio, se respetan los horarios del sueño, cuestiones que ayudan a mejorar el neurodesarrollo”.

El rol de los profesionales

Además de los dispositivos que se utilizan en la contención y tratamiento del prematuro es dable destacar el trabajo que realizan los profesionales de la salud con las madres. Al respecto Martínez señaló que “trabajamos mucho con las mamás y en este punto quiero destacar la labor inconmensurable de las enfermeras que son excelentes, no solo por el modo en que desarrollan su trabajo para que el permanentemente se capacitan sino también por la calidad humana. Hacemos intervenir a las mamas en todo, en el cuidado del bebe, cambiarlo, tomarle la temperatura aunque pesen 700 gramos. También hacemos intervenir a los papás y hemos dispuesto visitas de abuelos y hermanos. Lo ideal es trabajar con toda la familia, que el bebe pueda formar un vínculo con la mamá y con la familia y esto beneficia el crecimiento sin dudas”.

Además se practican ciertos métodos como el llamado “canguro” que es una técnica de atención del neonato en situación de bajo peso al nacer y/o prematurez que se fundamenta en el contacto piel a piel entre la madre y el bebé y los cuidados que en alimentación, estimulación y protección que aquella provee a este.

Residencia

Atentas a la permanencia materna que requiere un bebe prematuro, en el Hospital se ha generado una residencia para madres, “un espacio en el que podrán quedarse las madres de bebés prematuros, el Hospital les ofrece las cuatro comidas y la mayor comodidad posible para que estén cerca de sus hijos habida cuenta que deben estar cada tres horas para alimentar a sus bebes aunque estos se alimenten con sonda”, dijo Yolanda.

Control posterior

En otro momento de la nota, Martínez puso valor en el control del prematuro posterior al alta médica: “Hay que estar atentos al prematuro, a cómo se desarrolla incluso cuando ingresan al Jardín de Infantes o a la escuela habida cuenta que hay que analizar las pautas madurativas”.

Rehabilitación

Por su parte Clide Coscia, jefa del Servicio de Rehabilitación puso énfasis en el “trabajo transversal” logrado entre el Servicio de Pediatría y el de Rehabilitación. Y para demostrarlo contó que “si en la neonatología el niño requiere de los servicios de rehabilitación, el equipo de profesionales le ofrece su servicio mientras está internado, a su vez se orienta a la mamá en el proceso de vinculación”.

Posterior al alta los niños ingresan en un sistema de Seguimiento de Niños de Alto Riesgo y Prematuros “y los profesionales del Servicio de Rehabilitación hacemos las evaluaciones del neurodesarrollo. Periódicamente y considerando la edad del niño, con mayor o menos frecuencia, se van evaluando las distintas pautas del neurodesarrollo”. El Consultorio cuenta con la labor de dos Terapistas Ocupacionales mientras que el seguimiento para que los pacientes concurran a las evaluaciones es tarea de las trabajadoras sociales.

Pesquisas

Las evaluaciones se hacen siguiendo un esquema de las pruebas nacionales de pesquisas (Pronape) que fue una prueba diseñada en el Hospital Garrahan. “Una vez realizada la prueba de pesquisa si se registra algún desfasaje en cualquiera de las áreas de desarrollo se deriva al profesional que deba realizar el tratamiento, por ejemplo si se observa un desfasaje en el lenguaje es derivado a un fonoaudiólogo. Lo interesante del programa es la detección precoz, que es lo que nos permite iniciar de manera temprana los tratamientos y obtener, consecuentemente, los mejores resultados”, explicó Coscia.

Estimulación

Por su parte, una de las terapistas ocupacionales del Servicio celebró que, con el transcurso del tiempo, sea cada vez mayor la adherencia a los controles de los niños prematuros. “Por suerte cada vez más padres asumen el compromiso de la adherencia hacia el seguimiento que realizamos a los niños prematuros. Cuando este trabajo empezó el ausentismo era mayor pero en la actualidad la asistencia es mayor. Es muy importante la concurrencia de los niños y de los padres a estos talleres ya que en ellos se da a los progenitores consejos para la crianza y la estimulación de los pequeños”, sostuvo Florencia Gennaro, una de la Terapistas del Servicio.

Objetivos que se cumplen

Por último la trabajadora social, María Eugenia Guerrini, recordó que “este programa se inició en el Hospital en 2013, desde esa fecha a la actualidad tenemos ingresados alrededor de 300 niños”, y enfatizó en que “en un primer momento costó que los padres le dieran la importancia que merecen estos tipos de encuentros pero gracias a un trabajo conjunto con los Caps, con el Centro de Estimulación Temprana y el Hospital, logramos una mayor adherencia de los progenitores a los controles, a tal punto que a veces no tenemos turnos disponibles, lo que nos hace pensar que estamos cumplimentando los objetivos que nos propusimos”.

El amor materno para
el óptimo crecimiento

Ariana nació de 30 semanas y pesó 1,100 kilogramos, por lo que debió permanecer dos meses en Neonatología, su mamá Verónica cataloga la experiencia como “difícil” porque “veía que las mamás se iban con sus niños y yo me tenía que quedar”. Contando sobre las causas de que su beba sea prematura, verónica contó que “tuve presión alta, en una semana sucedió todo, fui a controlarme y los médicos me dijeron que debía quedarme para que naciera Ariana”. En todo momento de la entrevista destaca la labor de los profesionales que “me acompañaron mucho, me ayudaron en todo momento, me enseñaron a tener contacto con Ariana”.

Recién a los 15 días de vida, Verónica pudo tener a upa a su hija. “Empezamos con el contacto mientras la nena estaba en la incubadora hasta que permitieron que me la pusiera en el pecho, bien tapadita, de a ratitos”, recuerda. Cuando le dieron el alta a Ariana a Verónica le estalló el corazón de felicidad, “no lo podía creer” argumenta. Si bien al principio la niña no podía tener contactos con otros, tenía una serie de cuidados especiales, en la actualidad Ariana tiene dos años y 10 meses. Va al Jardín y hace vida totalmente normal, y dejando atrás el pasado, Verónica expresa: “Es una situación difícil pero pasa y después llega lo mejor”.

La historia de los mellis

Benicio y Lorenzo son mellizos, el primeo de ellos, por pesar 2,100 kilogramos, debió permanecer en neonatología. Su mamá Yanina sintió lo mismo que sienten las madres de prematuros: “Fue muy triste irme con uno y dejar al otro, me falta una parte de mi vida y por eso iba y venía todo el tiempo”. Recordando cómo sucedió su trabajo de parto, Yanina señaló que “a la semana 35 rompí bolsa y nacieron los mellis por cesárea. Luego fuimos al Centro de Estimulación Temprana para estimularlos y además yo quería que me enseñaran cómo debía agarrarlos porque pansas que se te va a desarmar la criatura”.

Fue tan importante la conexión que ella logró con su hijo mientras estaba en Neo que ahora, a la distancia, no deja de resaltar lo fundamental de vincularse con el niño. A tal punto que ahora “seguimos participando de los talleres anuales, venimos los tres y los médicos controlan a Lorenzo y a Benicio”, y convocó a los padres de niños prematuros que asistan a los talleres ya que “estos espacios permiten la detección temprana en caso de que haya algún problema, este es el claro mensaje para las mamás de niños prematuros: les pido que asistan a los talleres”, concluyó.

Verónica junto a su hija Ariana de casi tres años; y los mellis Lorenzo y Benicio a upa de su mamá Yanina. (LA OPINION)