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Pergamino

Sentido homenaje al padre Jorge Galli a 24 años de su muerte

Monseñor Carrara (izquierda) y Duzdevich (derecha) en el Mausoleo. (LA OPINION) Monseñor Carrara (izquierda) y Duzdevich (derecha) en el Mausoleo. (LA OPINION)

Un nutrido grupo de personas, entre ellos exmilitantes de la Juventud Peronista del 73 y familiares directos del sacerdote, lo recordaron con cariño y destacaron su labor pastoral y social comprometida con los más necesitados. En el mausoleo donde descansan sus restos, fueron descubiertas dos placas en su memoria.


El 15 de mayo se recuerda un nuevo aniversario del fallecimiento del padre Jorge Galli, quien fuera un incansable defensor de la doctrina peronista, la igualdad social y desplegó una comprometida tarea pastoral para con los más vulnerables.
En este sentido, en la tarde del miércoles, en la Capilla Santa Teresita, de la que fue presbítero, se desarrolló un emotivo homenaje al “cura con olor a pueblo” como lo solían llamar sus allegados.
Un nutrido grupo de personas, entre ellos exmilitantes de la Juventud Peronista del 73 de diferentes ciudades y familiares directos del sacerdote, lo recordaron con cariño y destacaron su labor pastoral y social comprometida con los más necesitados.
En el mausoleo donde descansan sus restos, fueron descubiertas dos placas, en una de las cuales se imprimió el mensaje que le enviara, de puño y letra, el Papa Francisco.
Entre quienes dijeron presente se encontraba el obispo auxiliar de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Gustavo Carrara; el exdiputado Julián Domínguez; y el actual párroco de Santa Teresita, Aníbal Tabares.
En una parte del acto, los niños del Otero Fútbol Club, coordinados por María Teresa Capetillo, hicieron una ofrenda floral al padre Galli.
Más tarde, en la sede del Smata, Aldo Duzdevich presentó su libro “Salvados por Francisco”.

Roberto Azpeitía, uno de los oradores pergaminenses. (LA OPINION)

Los que fueron salvados
Muchos de los militantes de la década del 70, que mantuvieron estrecha relación con el padre Jorge Galli, tomaron la palabra y lo recordaron con nostalgia. El primero fue el autor del libro “Salvados por Francisco”, el pergaminense Aldo Duzdevich, que explicó la génesis de la iniciativa de homenajear al Padre Galli. “Nos hemos reunido un grupo de amigos de Jorge Galli, los llamados compañeros de la JP 73, para contar una pequeña parte de la historia de su vida”, señaló el pergaminense y relató que en la década del 70 con la dictadura de Onganía y el Peronismo proscripto durante 18 años, la juventud en general “nos empezamos a sumar a la lucha contra la dictadura. Muchos proveníamos de la militancia en los grupos juveniles católicos y creíamos en ese momento que la lucha armada era el único camino posible para derrotar a la dictadura”.
En 1973, cuando el peronismo pudo llegar al Gobierno, dentro de las organizaciones armadas comenzó a darse una discusión sobre si era lícito continuar con la violencia durante el Gobierno constitucional. “El sacerdote Carlos Mugica comenzó con una prédica para que dejemos las armas. En este mismo contexto, Perón lo convocó al padre Jorge Galli en varias oportunidades y le pide que intente persuadir a la mayor cantidad de jóvenes posibles a que abandonen la lucha armada y se sume al proceso de reconstrucción nacional. Esto produce, en febrero de 1974, una ruptura en Montoneros”, relató Duzdevich.
Ese episodio generó que un gran grupo de personas, de todo el país, abandone la lucha armada y acate la conducción política de Perón lo que “salvó muchas vidas”, dijo el locutor.

Carta de Francisco
Por otro lado, explicó lo concerniente al comunicado que envió el Papa Francisco respecto de Padre Galli. “Una noche me desperté a la madrugada por un sueño en el que me vi llorando frente a esta tumba, y en el que alguien me decía que debía pedirle al Papa algo para homenajear al Viejo Galli. Ya despierto le escribí un mail al Papa contándole sobre la labor pastoral y social del padre Galli que es justamente el tipo de pastor, con olor a pueblo y a oveja, que quiere Francisco para esta Iglesia, que debe salir al encuentro de sus hermanos más vulnerables. Al otro día recibí una respuesta de Francisco cuyo original forma parte de una de las placas ubicadas en el mausoleo de Galli”, explicó Duzdevich.

Un nutrido grupo de allegados al padre Galli participó del homenaje. (LA OPINION)

Enseñar a militar
Roberto Azpeitía fue otro de los pergaminenses que se explayó durante el encuentro y dijo que “cuando éramos jóvenes buscábamos al hombre nuevo y lo encontramos en Jorge Galli”, y destacó la actitud del sacerdote al sacar a los jóvenes de la lucha armada y así protegerlos, enseñándoles un tipo de militancia comprometida con el que menos tenía.

Acciones concretas
Por su parte el hermano del padre Galli, visiblemente emocionado, expresó que “el comportamiento de Jorge fue mamado de mis viejos, de Floro Galli albañil honrado y de mi madre Cipriana que nos educó en el cristianismo. Jorge juntó en su corazón los valores que le inculcaron mis padres y los expresó en acciones concretas”.

En el corazón del pueblo
Aníbal Tabares, el actual párroco de Santa Teresita, asumió que “fui descubriendo a Galli en la gente del barrio, porque él se guardó en el corazón del pueblo, poniendo en práctica sus valores y viendo a Jesús en cada uno de sus hermanos”.
Por último Gustavo Carrara, obispo auxiliar de Caba afirmó que “a través de los testimonios de Galli, de lo que se respira en este lugar, conocí un poquito a un gran hombre, gran sacerdote, alguien que tuvo en su corazón el amor por los más pequeños y pobres”.

Vocación de servicio
Por su parte Julián Domínguez, exdiputado, expresó: “Conocí a Jorge Galli de nombre porque empecé a militar en la Parroquia en 1976 y formé parte de la generación que recibió la influencia del padre Mugica y el padre Galli. En estos eventos es como reencontrarse con la parte de nuestra historia que le dio razón de ser a nuestro compromiso y a nuestra opción de militar en la política, abrazándola en la fe como vocación de servicio. Por lo tanto este reencuentro de fe y valores constituye una caricia al alma”.
En otro momento de su alocución, Domínguez se refirió al libro de Aldo Duzdevich y señaló que “lo que Aldo hace con el libro, es una reparación histórica con una sencillez extraordinaria y logra poner en pensamientos y palabras la vida de Francisco”.

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