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Pergamino

Una verdadera fiesta de fe se vivió en la Parroquia de Fátima

En su ingreso al templo, la imagen de la Virgen de Fátima fue recibida con cánticos y alabanzas. (LA OPINION) En su ingreso al templo, la imagen de la Virgen de Fátima fue recibida con cánticos y alabanzas. (LA OPINION)

 En Pergamino los fieles del templo del barrio San Martín vivieron la celebración con emoción y gozo.


Momentos de alegría y algarabía vivieron este sábado los niños, jóvenes y adultos que integran la comunidad de la Parroquia Nuestra Señora de Fátima, J. J. Jiménez 549. La celebración que generó el centenario de la aparición de esta advocación mariana a Jacinta, Francisco y Lucía, el 13 de mayo de 1917 tuvo réplicas en todo el mundo. Y en este el Papa Francisco viajó a Portugal para presidir la ceremonia en la que se canonizó a los pastores Francisco y Jacinta, constituyéndose estos en los santos más jóvenes (que no son mártires) de la Iglesia católica.

En nuestra ciudad, la festividad central se desarrolló en horas de la mañana. Pasadas las 10:00, los niños de catequesis, encabezaron la procesión a través de la que la imagen de la Virgen de Fátima recorrió las calles del barrio General San Martín. Estuvieron acompañados por la feligresía y por algunos sacerdotes que vinieron desde diferentes puntos de la Diócesis de San Nicolás, especialmente para la ocasión.

 

Descubrimiento de placas

Luego de la caminata, el padre Alfredo Torres, párroco de Nuestra Señora de Fátima, coordinó el descubrimiento de dos placas. La primera de ellas, ubicada a la izquierda de la puerta del templo, dedicada a los sacerdotes que pasaron  por la comunidad. Esto motivó que los padres Javier Fortunato y Omar Albado, ambos ligados al  templo, fueran los encargados del descubrir la placa.

A la derecha de la puerta de entrada al templo, fue ubicada la placa con que se reconoce a los colaboradores de la comunidad, siendo Nidia de Sardi, quien la descubrió. Ambas fueron bendecidas por el padre Marciano Alba que vino especialmente desde San Nicolás para presidir la misa que se ofició a continuación.

Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue cuando se ingresó la imagen de la Virgen al templo. Entre cánticos de alabanzas y papeles de colores, se dio la bienvenida a la Madre, patrona del templo, que hace cien años se apareció a unos niños pastores en Fátima, Portugal.

 

Misericordia Divina

El padre Marciano Alba fue el encargado de celebrar la misa. Durante la homilía, el sacerdote dejó entrever su alegría por la canonización de los pastores Francisco y Jacinta “los dos primeros niños canonizados por un Papa, que no han sido mártires”, sostuvo Marciano.

La temática de su homilía, estuvo basada en la misericordia de Dios, en la benevolencia que el Padre tiene para con sus hijos ya que “Dios nos llama a la santidad porque desde siempre nos ha amado, desde antes de nuestra concepción. Y por eso nos ofreció el bautismo que nos hace verdaderos hijos suyos y miembros de la Iglesia. Ya en la niñez recibimos al Dios vivo en la Comunión, y desde ese momento estamos llamados a ser discípulos suyos para brindar a las personas un mensaje de salvación”.

 

Dos mandatos

Según lo expuesto por el sacerdote, Jesús dejó a sus hijos dos mandaros: “Vayan por el mundo predicando el Evangelio a todos los hombres”, y “Amensé  los unos a los otros como yo los he amado”. “Jesús y María quieren que caminemos en su presencia y haciendo siempre el bien”, expresó Marciano, y agregó que “estamos llamados a ser felices junto a Jesús, tanto en la tierra como en la eternidad pero para eso debemos ser fieles a Dios, cumpliendo su voluntad”.