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Policiales

Robo, disparó, huyó y lo detuvieron en su casa

El individuo terminó detenido. (LA OPINION) El individuo terminó detenido. (LA OPINION)

La cajera de un supermercado fue increpada por un sujeto con la cara tapada, que la amenazó con un arma y le arrebató alrededor de 1.700 pesos. Policías interceptaron a los delincuentes, el fiscal allanó de urgencia y fue detenido el cabecilla de la banda.


Nada hacía suponer que ese día de trabajo normal en un supermercado chino de la calle Ameghino al 2300 iba a terminar con una persecución y tiroteo de película entre dos delincuentes y otros tantos policías de civil.
Días pasados la cajera del supermercado se encontraba realizando sus funciones cuando, alrededor de las 20:30 un sujeto con la cara tapada, una musculosa blanca y negra, una gorra violeta y esgrimiendo un revólver plateado le gritaría "dame todo o te mato" y le arrebataría de la caja alrededor de 1.700 pesos. Casi sin tiempo a hacer nada para evitarlo, un poco por la velocidad del hecho y mucho por el miedo que sufrió la mujer, el ladrón salió corriendo y se subió a una moto de tipo enduro que lo esperaba en la calle, conducida por un cómplice que salió a toda velocidad.

Sigue el raid
Poco menos de una hora más tarde, una moto enduro, con dos sujetos se detiene en la puerta del supermercado chino ubicado en Vélez Sarsfield al 700. El mismo sujeto de la cara tapada, con una gorra de visera color violeta esta vez con una campera de lana negra, se baja a la carrera, mientras que su compañero avanza hasta calle Salta y se ubica a unos pocos metros de la esquina esperando a su cómplice, con la motocicleta en marcha. El primero ingresa con el arma en la mano y encañona a la cajera de nacionalidad china y le arrebata de la caja registradora que contenía aproximadamente 5.000 pesos. Sale a la carrera, en búsqueda de su cómplice que lo esperaba a pocos metros. Por el lugar aciertan a pasar dos oficiales, uno femenino y uno masculino, del Comando de Patrulla que se encontraban de civil. El efectivo al ver la situación sin titubear se identifica como policía y le grita la voz de alto. El delincuente apunta al numerario policial, por lo que éste efectúa dos disparos intimidatorios reiterándole que se detenga y se tire al piso. Lejos de obedecer, el asaltante corre hacia avenida Paraguay, dobla por dicha arteria y vuelve a doblar por calle Roque Sáenz Peña. Corre hasta la segunda o tercera vivienda, se detiene y espera. Al comprobar que el oficial de policía estaba en persecución le efectúa dos disparos que afortunadamente no alcanzaron al servidor público. El funcionario repele la agresión efectuando también dos disparos con su arma reglamentaria. El malviviente salta una reja de un descampado y logra escaparse.
Mientras se producía esta persecución, la oficial femenina que acompañaba al audaz policía se percata que había una moto en marcha, con un sujeto a bordo, por lo que se da cuenta de la maniobra delictual, intenta reducir al cómplice motociclista, pero éste se zafa y puede huir, acelerando el rodado.

Allanamiento de urgencia
Alrededor de las 21:15, es decir entre el primer y segundo hecho, una mujer se hace presente en la Comisaría Tercera y habla directamente con el comisario Cabrera, titular de la dependencia policial. La joven buscaba a su hermano. Le habían dicho que se estaba escapando de la policía por haber robado un supermercado y que lo habían capturado y estaba demorado. Ante esta situación, Cabrera le informa que no había ningún demorado por ese hecho y la joven se retira de la comisaría. Pasada la media hora, la mujer vuelve a la repartición policial y le informa a Cabrera que su hermano estaba escondido en un domicilio de la calle Roque Sáenz Peña, a pocas cuadras de donde había intentado balear al oficial policial, pero que él no había cometido ningún delito. A partir de allí las piezas encajaron para el personal policial y el cuerpo de instructores de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 2 a cargo de Francisco Furnari, quienes se encontraban abocados a esclarecer el caso.
En un rápido accionar, el agente fiscal utiliza un dispositivo legal estipulado en el Código Procesal Penal bonaerense y ordena realizar un allanamiento de urgencia en el domicilio resultante de la pesquisa y allí secuestran la musculosa blanca y negra, una campera de lana negra, una bufanda de colores, una gorra violeta con la inscripción "LA" y un revólver marca Bagual, calibre ´22 color plateado.

Detención concedida
A raíz de la investigación llevada a cabo por los integrantes de las fuerzas de seguridad en conjunto con el cuerpo de instructores de la UFI N° 2, Francisco Furnari le solicitó al titular del Juzgado de Garantías N° 3, Fernando Ayestarán, la detención de un sujeto sospechado de ser el cabecilla de la banda y el efector de los disparos a los efectivos policiales aquella tarde noche de tiros. Ante dicho requerimiento fundado, Ayestarán concede lo solicitado.
Ya en horas de la mañana del viernes último, Furnari procesó formalmente al detenido y lo imputó por la participación en los dos hechos por los delitos de robo agravado por el empleo de arma de fuego (articulo 166 inciso 2 primer párrafo del Código penal) en concurso ideal con resistencia a la autoridad (artículo 239 del Código Penal).
Si bien las nueve Unidades de Funcionales de Investigación y Juicio de Pergamino participan alternadamente en los hechos según sus turnos, entre ellas hay algunas que fueron tematizadas y toman bajo su órbita los asuntos que les sean de competencia específica. Tal el caso de la Fiscalía N° 2 en este hecho que se relata. Es que a partir de la Resolución N° 04/15 dictada por el fiscal General de Pergamino, Mario Daniel Gómez, la unidad a cargo de Furnari concentra la investigación de los robos y hurtos simples ocurridos en la vía pública bajo la modalidad de “arrebatos”, los robos calificados por el empleo de armas de fuego ocurridos en la vía pública y en comercios, los hurtos y robos de vehículos dejados en la vía pública, los encubrimientos que tengan relación con las causas en trámite en la Fiscalía a su cargo, los robos simples y calificados ocurridos en locales comerciales, los hurtos y robos simples y calificados de cables ocurridos en la vía pública y/o en lugares destinados a su almacenamiento.
Esta tematización, como sucede con las temáticas de género o de estupefacientes, permite que todos los integrantes de dicha Unidad Funcional se especialicen en la investigación de este tipo de hechos que preocupa y atemoriza a la población y facilita la interconexión de datos que cada causa aporta a la base general de información que maneja el Ministerio Público Fiscal.

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